Crónica Semanal 7 08/03/21 – 14/03/21

Crónicas

Bienvenidos a la Crónica Semanal, donde hago un repaso de las partidas que hemos jugado durante la semana. La entrada va a ser muy corta, ya que apenas hemos estado en casa durante el fin de semana y las partidas se han limitado a un par de juegos de una quedada que hice con mis amigos Toni, Óscar y Laura el martes. Sí, la Jefa me ha tenido a palo seco.

ESCUELA DE PINGÜINOS

En Escuela de Pingüinos, de 2 a 4 jugadores competirán por ser el jugador que más puntos obtenga. Cada participante tendrá un pingüino de plástico sobre un escenario y mediante la destreza y habilidad deberá de golpearlo con sus dedos para que atraviese las puertas de las distintas habitaciones. Al hacerlo, podrá conseguir pescados, que le otorgarán cartas que equivalen a puntos para el recuento final. Aunque no es todo tan fácil ya que uno de los jugadores hará de monitor de pasillo. Su rol será el de perseguir a los pingüinos para pillarlos y obtendrá cartas al impactar contra estos revoltosos alumnos. Cada ronda durará hasta que el monitor pille a todos los jugadores o hasta que un pingüino perseguido capture todos los pescados. En ese momento acabará la ronda, empezará una nueva y uno de los pingüinos perseguidos parará a ser el monitor.

Uno de mis amigos tenia este juego en su ludoteca y decidimos sacarlo para ir calentando antes del plato bueno de la tarde. Lo curioso es que al final lo que acabó calentito fue mi dedo con tanto pegarle a mi pingüino. Partida en la que, como buen juego de habilidad, soy un negado. Incluso algo que aparentemente es tan sencillo como pegarle a una ficha para que pase por un sitio amplio del tablero era una odisea. Me consuela saber que no era el único con problemas para salir de una simple habitación. La partida se la llevo Óscar con un margen de puntos brutal.

Un juego pensado para los peques de la casa pero que al ser un juego de destreza, también se presta a echar alguna partida en un grupo de amigos para echarse unas risas. No os voy a engañar, no es mi estilo de juego pero sin probarlo uno no lo puede saber. Buscaría otras opciones si quiero algo para no comerme mucho la cabeza. No soy mucho de los juegos que requieran de pericia realizando algo y no me gustó demasiado que los muñecos de plástico de cada pingüino estuvieran hechos de adamantium. En la vida he golpeado algo más duro que eso.

La Escuela de los Pingüinos hijos de Lobezno.

PUERTO RICO

Puerto Rico es un juego de 2 a 4 jugadores con mecánica principal de draft de acciones. En cada ronda, los jugadores escogerán una loseta que activará una acción para todos pero que dará una ventaja especifica a quien escogió la acción. En el juego, seremos los gobernadores de Puerto Rico y nuestro objetivo será conseguir puntos de victoria. Estos puntos los obtendremos mediante la construcción de edificios, que otorgan puntos directamente a final de partida o mandando mercancías a las metrópolis de Europa. Estas mercancías las podremos fabricar mediante la plantación de cultivos y su posterior tratamiento en los edificios de producción que iremos adquiriendo en nuestro tablero personal.

Primera partida en grupo a Puerto Rico, en su reedición del 2020 de Alea, y fue sobre todo una partida para ir conociendo el funcionamiento del juego. La Jefa y yo ya le habíamos dado unas cuantas partidas pero mi grupo de vicio habitual estrenaban juego de formato de draft de acciones. Durante las primeras rondas el desarrollo fue bastante lento, probablemente porque uno piensa en intentar ganar doblones e ir haciendo crecer su tablero con plantaciones y edificios. Eso provoca que a un jugador nuevo se le olvide que al final, lo importante es conseguir puntos de victoria. Y para ello hace falta, sobre todo, mandar mercancías en barco.

Este inicio lento me permitió ir adquiriendo un montón de edificios que activaban bonificaciones con casi cualquier acción escogida. Era una estrategia a largo plazo que me daría la victoria si la partida se seguía alargando. Óscar desarrollo un juego centrado en obtener puntos mandando mercancías, lo que le dio bastante ventaja en el Ecuador de la partida. Al darse cuenta de mi estrategia, aceleró el final de partida agotando los trabajadores de la zona y haciendo que pasáramos al recuento final. El marcador acabó con 26 puntos para Toni, 31 para mi, y doble empate a 34 para Óscar y Laura, que se plantó ahí con un sprint final que creo que nadie vio venir gracias a las bonificaciones que le otorgaron los edificios que construyó. La victoria fue para Laura, ya que de los dos, ella era quien tenia más mercancías y doblones en su tablero de juego.

Partida de Puerto Rico.

Con esto acabamos las crónicas de esta semana. Espero que las hayáis disfrutado. ¡Hasta la próxima!

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