Crónica Semanal 1 (25/01/21 – 31/02/21)

Crónicas

Estrenamos sección del blog. En este apartado os contaremos las partidas que hacemos a este, nuestro buen vicio y entretenimiento, durante el año. Principalmente serán las partidas que hagamos La Jefa y yo pero también os contaré aquellas que haga con nuestros amigos. Al menos, cuando la situación que nos toca vivir mejore un poquito. Y, como no podía ser de otra manera, haremos un ranking para ver quien es el mejor, aunque viendo como empieza esto ya se pone cuesta arriba para mi.

MONSTRUO FINAL

El sábado sacamos de la estantería el Monstruo Final. Juego familiar de dos a cuatro jugadores, centrado en la construcción de mazos, o bueno, mejor dicho de mazmorras. En cada uno de nuestros turnos, competiremos contra nuestros rivales, robando cartas para luego usarlas, a modo de habitación, y poder así ir construyendo nuestra mazmorra. En el centro de la mesa estarán los temibles héroes, que dependiendo de los tesoros que haya en las habitaciones, se decantarán por una u otra mazmorra. El objetivo es construir mazmorras interesantes para atraer a los héroes pero con el suficiente poder destructivo como para que no lleguen a completarla y alcancen a nuestro jefe final. Si mueren durante su aventura, obtendremos un alma, que nos acercará a la victoria. El jugador que alcance 10 almas ganará la partida. Pero si los héroes consiguen alcanzar a nuestro monstruo, nos harán una herida y con cinco perderemos. Todo esto, sumado a que nuestros rivales podrán usar cartas de hechizo para facilitar su defensa o para perjudicarnos a nosotros, haciendo a los héroes mas poderosos o deshabilitando nuestras habitaciones, por poner algunos ejemplos.


Este fue uno de los tres juegos de mesa con los que La Jefa y yo nos estrenamos juntos en esta afición. Muchísimas partidas jugadas los primeros meses, especialmente antes de que explotara todo esto del tema virus, y luego a guardar polvo en la estantería. He de decir que hacía tanto que no jugábamos a esto que nos costó recordar porque pasó tanto tiempo desde la última vez que jugamos. La primera partida fue para mi, con una victoria aplastante por 10 a 3. Centré mi mazmorra en sinergias con trampas de monstruos, mucho poder destructivo y por suerte pude atraer a la mayoría de héroes de la plaza. Por desgracia, la jefa se espabiló y en las dos siguientes partidas le dio la vuelta al marcador. En la segunda ronda estuvo todo más igualado, llegando al final de manera bastante reñida. Nos marcamos los dos muy bien, anulándonos mutuamente el poder atraer a los héroes, lo que provocó que se juntaran varios en la mesa. La Jefa consiguió atraer a un par en una de estas rondas y resolvió el juego por 8-10. Lo peor para mi vino en la ronda de desempate. Tuve la mala suerte de empezar y en las dos primeras rondas atraer a los cuatro héroes que salieron y no pudiendo evitar que alcanzaran a mi monstruo, empezando a jugar con cuatro heridas, lo que me limitó mucho a la hora de maniobrar por temor a perder. Una tremenda paliza por 10-2 para ella.

Buenas sensaciones después de tanto tiempo aunque también nos hizo recordar porque dejó de salir tanto a mesa. Al ser un juego de cartas el factor azar está muy presente. En partidas a cuatro jugadores no se nota tanto porque aunque uno pueda tener mala mano, el resto de contrincantes pueden controlar al que va en cabeza y darte una oportunidad de remontar. En los duelos por parejas, si estás gafado con lo que robas, no hay nada que hacer. Y teniendo en cuenta que ahora lo que más vamos a jugar son duelos…

SANTORINI

Luego fue el turno del Santorini, mientras esperábamos pacientemente a que se hiciera la comida. Gran elección por parte de la jefa. Santorini es un abstracto (de dos a cuatro jugadores, aunque por diseño solo recomiendo jugarlo para dos) en el cual moveremos a nuestros peones por un tablero tridimensional. En cada turno estaremos obligados a mover siempre un peón y luego construir. El objetivo del juego es ir construyendo plantas de edificios e intentar ser el primero en subir hasta el tercer piso de uno de ellos. Como os imaginareis, no es tan fácil, ya que para alcanzar la cima será necesario que «escalemos» hasta esa ultima planta, utilizando los edificios de una y dos plantas. A eso hay que sumarle que tenemos a un adversario que puede cerrar esa tercera planta construyendo una cúpula, evitando que sea accesible. Como colofón final, tenemos los poderes celestiales, representados por dioses mitológicos, que nos darán una habilidad especial para poder explotar alguna ventaja a la hora de preparar nuestra estrategia.

Jugamos cinco partidas muy pero que muy rápidas, acabando en un resultado final de 3-2 a favor de La Jefa. Muchas risas y mucho pique sano, especialmente cuando en una de estas le encerré a uno de sus peones en una esquina, evitando que pudiera moverlo. Un juego muy divertido para echar un buen rato y con una presentación brutal. Entra por los ojos que da gusto. Hay que decir que es una adquisición reciente por lo que aún estamos descubriendo todo lo que nos puede dar pero de momento nos está gustando mucho.

CATAN: EL DUELO

El domingo jugamos por la mañana a Catán: El Duelo, juego ambientado en el mítico universo de Catán. Aquí nos encontramos con un juego para dos jugadores con draft de cartas. Nuestro objetivo es expandir nuestros territorios mediante cartas. Empezaremos con un par de pueblos y varios recursos representados por cartas. En cada turno se lanzarán dos dados. Uno nos dará una materia prima representada por el valor del dado en las cartas de nuestra zona. El otro, activará un tipo de evento. Luego, utilizaremos nuestros recursos para construir las cartas que vamos robando. Ya sea para mejorar los pueblos a ciudades, expandir caminos o construir más poblados. También podemos usar estas cartas para tener acceso a mejoras en el intercambio de materias o para «reclutar» a personajes, que nos darán ventaja en los eventos o el acceso a unas fichas que representan la fuerza y el comercio. Para ganar, necesitaremos obtener 7 puntos sumados entre construcciones de pueblos, ciudades y estas dos fichas.

Dos partidas buenas cayeron y en las dos me dio La Jefa un buen repasito. En la primera me adelanté muy rápido, pero luego no fui capaz de asegurar la victoria. La Jefa se hizo con la ficha del comercio y construyó una ciudad, todo en el mismo turno, ganándome por 5 a 7. Pedí la revancha y se repitió lo mismo, aunque esta vez tuve que descartar a mis personajes por culpa de los eventos que salieron, lo que me hizo descolgarme mucho y acabar perdiendo 4 a 7. Me quedé con ganas de más.

Esta es otra de las últimas adquisiciones y hay que decir que estuvimos jugando mal las cartas de evento y no haciendo bien la mecánica de descartar. Aún así, nos ha gustado mucho a los dos, teniendo en cuenta que estamos simplemente jugando al juego base y que no hemos metido las cartas de era, que en teoría subirán un poco el listón de dificultad. Y aunque no soy muy fan del Catán, especialmente desde que jugué una partida en la cual los dados no me dejaron hacer absolutamente nada, aquí ese factor azar no me molesta tanto. Quizá porque salga lo que salga en los dados siempre obtendrás algo y no te quedas quieto mirando porque no te favorece la suerte. Le vemos futuro.

RIVERBOAT

Y ya para cerrar el día, una partida a Riverboat. Juego de dos a cuatro jugadores en el cual tendremos que cultivar nuestro huertito para luego mandar estos cultivos por el río Misisipi hasta Nueva Orleans. Jugaremos cuatro rondas donde mediante draft se escogerán unas losetas que nos permitirán tener una ventaja en cada una de las fases de cada ronda y que nos permitirán comenzar dicha fase. En la primera fase colocaremos nuestros trabajadores en el campo, respetando que coincida el color de la carta que robamos con el color del espacio en el huerto. En la segunda fase tendremos que asignar a cada trabajador un cultivo que plantar, escogiendo losetas del tablero central. En la fase tres recogeremos nuestros cultivos para mandarlos por el río, obteniendo beneficios dependiendo de la cantidad de cultivos mandados. En la fase cuatro podremos escoger distintas cartas que nos darán bonificaciones que se podrán activar en la fase cinco.

Y aqui se apunta otra victoria más La Jefa, por un marcador de 141 a 178. Partida bastante igualada en el marcador de puntuación durante las tres primeras rondas. Por desgracia, en la última se torció todo para mi en cada una de mis fases, teniendo que gastar todas mis monedas para poder completar una zona de mi campo para obtener un bonus de puntos. Luego no pude mandar todos los cultivos que hubiera querido en la fase de recogida, con la Jefa robándome la última de las losetas de un tipo en concreto y obligándome a desperdiciar elecciones para poder asegurar la bonificación en el puerto. Mientras, ella se despegaba en el tablero gracias a los trabajadores que coloco en la zona de Nueva Orleans, que le permitieron ganar sin despeinarse.

Un juego bastante interesante pero que tiene algún fallo, al menos para mi gusto. Especialmente me desagrada la forma de puntuar de algunas zonas, como el puerto. De todos modos, sigo echándole partidas con La Jefa por si es solo cosa mía que lo tengo atravesado. Que podría ser, la verdad.

Aquí concluyen estas crónicas lúdicas del final de mes de Enero. Espero que una vez que tenga el blog más o menos asentado podamos dedicarle un poco más de amor. ¡Hasta la próxima!

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